El arte de vvir

Crecimiento Personal. El arte de vivir. Conocer, conocerse y auto-realizarse es, todo un arte. En el apartado de temas (pestañas de la derecha), encontrareis toda la información.

11- El personaje y la culpa.

23 Septiembre 2013.


La culpa es, el sentimiento más destructivo que existe. De la culpa nacen otros sentimientos negativos.
La culpa hace sentir al niño indigno, no digno de ser amado. Un individuo que no es digno de ser amado es, un individuo perdido en su propio mundo. La culpa hace que, el niño y el adulto, acepten toda clase de castigos. Un ser indigno no es, merecedor de nada. Tanto el niño, como el adulto luchará contra este sentimiento destructor. Para ello, necesitará el reconocimiento externo.
 Con el reconocimiento externo, (el que lo ha culpabilizado), es el mismo, que puede sacarlo de la culpa. Pero esto no sucede así.
Porque desde el exterior, no se crea la consciencia del ser, la consciencia es el potencial interior, de cada individuo, su verdadero "Yo" .
Y hasta que, esta  consciencia no aflore, el individuo recorrerá laberintos de sacrificios, de supeditaciones, de rebeldías, todas ellas, en lucha constante, entre lo que se cree ser, y lo que se en verdad.
 Dado que la consciencia no acepta la culpa. No está sometida al bien religioso, cultural o tradicional de los clanes.
Buscar el reconocimiento externo, puede llegar a ser, una gran odisea para los seres humanos. Y muchos de ellos, no dudarán en aplicar lo que haga falta para conseguirlo, aunque ello sea, en detrimento del bien común, o, el detrimento propio.
 Desde el más sacrificado, al más abusador, están buscando el reconocimiento externo. Reparar y anular esa culpa, para ser tenidos en cuenta, en un escenario externo.

El castigo genera el sentimiento de soledad, el individuo para anular ese sentimiento destructivo es, capaz de hipotecar sus vidas, con vidas completamente ajenas a su verdadero "yo" esencial, y no sólo, no anula la soledad, sino que la incrementa. Multitud de relaciones apagadas y muertas, siguen vigentes, los individuos temen a la soledad, y por ese temor, muchos soportan vidas nulas, pero incapaces de reaccionar, siguen con esas relaciones que, sólo les aporta desequilibrio personal y emocional. 

¿Dónde y cuándo se genera la culpa y con ella el castigo?


















En la mala interpretación de la divinidad. El ser humano desde la antigüedad, ha intentado interpretar la parte divina, delegándola siempre al exterior. Un poder absoluto que, pide al ser humano, el sacrificio y el dolor, para compensar su parte indigna, (de ser humano). Para ninguna divinidad el ser humano es, un ser digno en estado de evolución, en estado de aprendizaje y creándose a si mismo en el ser esencial. 
Hubo personas que, intentaron rebatir esta  interpretación, (completamente inconsciente del valor de la vida), y fueron torturadas, quemadas, expatriadas, endemoniadas ect... 
Esta conciencia ancestral del bien y del mal, es vigente en nuestros días, no en la forma, no en las consecuencias (afortunadamente), pero sigue rigiendo la culpa, como patrón a la indignidad personal. Y el individuo, se ve sometido, a una lucha interior, para recuperar su dignidad. 
Aunque estemos en el siglo XXI y esto parezca quedar muy lejos, no lo está tanto, la conciencia aún actúa por la culpa y el castigo, no se ha abandonado esta forma ancestral, e indigna para con el ser humano.
Hay una parte, aunque sea mínima que, aun sigue en el cajón del pasado.

El miedo, surge de castigo, del acto violento. Esta conciencia ancestral, aplica el castigo ejemplar. Y esta herencia, aunque se haya subsanado mucho, a través de la evolución de la consciencia, no ha evolucionado tanto como para eliminarla. Es la asignatura pendiente del siglo XXI.

Salirse del patrón, implica la culpa, la culpa el castigo, y el castigo el miedo. El patrón y el personaje van de la mano, sin patrón, no se crea el personaje, y el personaje se somete al patrón. La mayoría de individuos en el acto instintivo de la supervivencia, ignoran este patrón y el personaje, aunque sus vidas se hallen en el desequilibrio, y deseen encontrar el equilibrio interior, y una vida estable en el exterior.

Fijaos, en que, el miedo se extiende, y es contagioso. Cualquier alarma de peligro en la sociedad, somete a los ciudadanos a un estado de miedo, y del miedo a la supeditación. El miedo es un sentimiento negativo y paralizante. Paraliza al individuo. Esta es, una herencia ancestral que, ha sido heredada, generación tras generación, hasta nuestros días. 
Es dificil que la consciencia del individuo se proyecte a una sociedad exterior, donde la supervivencia está supeditada al miedo, la culpa y el castigo. Por eso, la naturaleza humana, perfecta en todas sus funciones, mantiene la consciencia en el inconsciente, sólo aflora cuando el individuo está preparado para enfrentarse a su personaje y deshacerlo.  El vivir con el personaje, siempre implica, el desequilibrio en la vida. 

La evolución humana es un hecho real, desde los primeros homínidos hasta nuestros días, el ser humano ha ido cambiando  de forma física, mental y emocional. En estos tiempos llamados "La Nueva Era", es el paso crucial, del ser humano inconsciente de si mismo, a ser el "ser consciente de si mismo". 








  

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