El arte de vvir

Crecimiento Personal. El arte de vivir. Conocer, conocerse y auto-realizarse es, todo un arte. En el apartado de temas (pestañas de la derecha), encontrareis toda la información.

10- El el personaje y el cajón del pasado nº 3.


                                                                                              23 Septiembre 2013

Hasta ahora, hemos visto al personaje, y el pasado de nuestra herencia, tanto la propia, como de otros culturas del mundo. En este capítulo, vamos a ver al personaje en la actualidad, en esa parte que, esconde el inconsciente y que, tantos desequilibrios emocionales provoca.

Venimos de una tradición, donde la culpa se inserta en la conciencia, al poco de nacer. La tradición judeo-cristiana, (toda la de occidente), se basa, en la culpa. La culpa es necesaria para asumir el castigo, y el castigo es necesario para suministrar el personaje. Sin culpa no hay castigo, si castigo no hay personaje.
Cuando el ser humano nace, lo hace ya, en un diseño de vida, de comportamiento, de emociones establecidas, del bien, del mal, lo correcto e incorrecto. Es un diseño, un traje estándar, para todos iguales, pero la esencia humana, no obedece a un traje estándar, (a un personaje predeterminado). La evolución de la consciencia lo impide.
De ahí, las rebeldías y los problemas generacionales. Lo que era tabú hace 50 años, hoy, ya no lo es, y así, en multitud de cosas culturales y tradicionales. 
Ahora bien, está la conciencia limpia de registros antiguos, para que no bloquee a la consciencia, en el ser esencial, en este espacio-tiempo-vida. Donde el individuo sea, el ser único e, irrepetible, con calidad de vida en todo, como (su) derecho a ser.
A pesar de que, ha habido una gran evolución, desde mediados del siglo XX, y la sociedad ha buscado multitud de caminos para hallar, esta estabilidad con su "yo", sigue habiendo gran cantidad de programación en el cajón del pasado, y en las conciencias actuales, por lo que, la consciencia, aún está, en vías, de salir toda, a la superficie, y ser un "ser consciente". El siglo XXI, es, y será determinante para este logro.

¿Cómo se crea el personaje?.

Vamos a recordar un poco a Marta, nuestro personaje ficticio que, podría ser cualquier individuo. 
El personaje, se crea en el periodo de la infancia. Un periodo en que, el ser humano es completamente dependiente. Este tiempo-espacio-vida que, ocupa la infancia, debería ser sólo eso, un tiempo de aprendizaje. 
¿Por qué pasado este tiempo, el personaje, no desparece, para dar paso al verdadero ser? 
Esto sucede, porque el personaje, ha sido educado, a través del castigo y la culpa. 
El castigo y la culpa, obedece más, a un gajo de religiosidad de un pasado, que a la verdadera esencia del ser humano. 
El individuo, queda definido en su infancia, por todo el entorno. El niño, se define a si mismo, como es definido por el exterior, y se define en:
Rico, pobre, listo, tonto, guapo, feo, abandonado, mimado, bueno, malo, espabilado, torpe, etc... El niño empieza a adoptar el personaje en su infancia. Este personaje obedece al instinto de supervivencia. 
Aprende a comportarse según, el personaje ya definido desde el exterior. La carencia empieza a ser una realidad, ya sea por una definición económica, o por una definición externa de que es, lo que más le conviene, anulando su verdadero "yo". El niño aprende a vivir y a sentir, por el personaje que se va creando día tras día en su infancia.

 Vamos a recordar lo que aprende Marta en su infancia:

"Culpa, infravaloración, engaño, sometimiento, soledad, carencia, falta de afecto, enfermedad para llamar la atención  o, bien para eludir lo que no quiere hacer, miedos, fobias, ect... toda una gran gama de negatividad que va sumando mas negatividad."

Fijaos bien en esto: Para que un ser humano, acepte el castigo, ha de sentirse culpable, si no se siente culpable, puede rebelarse contra la autoridad, y la autoridad jamás cede, en lo que, considera la pirámide del bien propio y el ajeno. (Tengamos en cuenta que, la autoridad también ha pasado por la culpa y el castigo) y obedece y reacciona a este parámetro.
El castigo es, siempre la anulación. Se anula aquello, que el niño quiere, como reprimenda. El castigo conlleva el aislamiento, y del aislamiento el sentimiento de soledad. Del que surgen, otros tantos sentimientos negativos, (infravaloración), se ha defraudado con el comportamiento, y este debe ser castigado.
Indiferencia, soledad, falta de afecto, entran en juego, en la mente humana. Este registro, queda en la conciencia.  El niño, para anular estos sentimientos, o bien empezará a someterse (anula su yo por completo), o se rebelará, lo cual añadirá, más castigo, más culpa, más soledad ect...


















Estos sentimientos son de una carga tan fuerte que, el individuo es, incapaz de deshacer en una edad adulta. Porque aunque sea adulto biologicamente, su conciencia está, aun, en esa fase de la infancia. 
La conciencia no obedece al tiempo externo. Los padres son vistos por niños como dioses, fallar a un dios es, fallarle a la vida y a un todo, así lo registra la conciencia. Inclusive toda esta carga negativa y altamente destructora se verá reforzada por el exterior, en escuelas, amigos, etc...
Los niños que, son abandonados o, rechazados por sus padres,  asumen la culpa y el castigo, la conciencia asume que, ellos no tienen un Dios. Toda su interpretación del mundo y de la vida se basa en el clan, y el clan no les ha fallado a ellos, ellos sienten que, han fallado al clan. Porque la culpa y el castigo está, ubicada en toda la sociedad, es un estímulo repetido y constante, en el plano exterior. Y cuando existe la carencia de algo, u alguien, la culpabilidad empieza a actuar.


Por qué del castigo y la culpa?

El castigo y la culpa es, un registro antiquísimo en la conciencia humana, se ha ido heredando de generación en generación. En occidente nos viene por el bien y el mal del cristianismo. Todo individuo, nace ya pecador, nace ya culpable, nace con la carga de un diseño que, sólo provoca desequilibrios en el ser humano. En otras partes como en la India, asumen el Karma, de ahi las castas, las viudas en la mendicidad et.., hay toda, una gran gama en este mundo que, deja al ser humano como algo indigno, a los ojos de su Dios, dioses, o Iluminación. Y este registro en la conciencia, hace que el ser humano, siempre se encuentre en estado de infravaloración. 
Debe desecharse la culpa, y con ella el castigo. En la edad adulta no se hace esta relación, pero actúa en todos los niveles de la vida. Se asumen sacrificios innecesarios, y el adulto, no sólo, no es consciente del sacrifico que hace, sino, que ademas, con toda probabilidad, se siente culpable por no hacerlo mejor.
En el castigo y la culpa, entra en juego la suerte. Pondré ejemplos fáciles y cada lector que medite en su propia realidad. Es fácil que, alguna vez, un niño haya roto un plato y ese día, no haya sido castigado, se ha librado del castigo. En ese momento, aparece el actor suerte. También podría suceder, que no hubiera roto el plato, pero ese día, su madre o padre lo castigan creyéndolo el culpable. Otra vez, entra en juego el factor suerte. 
Volvamos a Marta, si la madre de Marta, hubiera sido como las madres de sus amigas, ella habría ido a ballet, pero no fue así, tuvo que ir a natación. Aquí entra otra vez el factor suerte. Todo va a depender de una suerte que, a menudo el individuo, ni contribuye a ello. Con suerte, tendrá un buen trabajo, con mala suerte tiene un mal jefe, con buena suerte esa relación funciona, con mala suerte se rompe, con suerte viene el hijo deseado, con mala suerte viene el hijo sin desearlo, con buena suerte, se pertenece a una capa social  económicamente buena, y con mala suerte se es pobre. etc...
La conciencia recoge este factor suerte, con lo cual el individuo, aun se separa más, de su esencia real, de su "yo" verdadero. 
Y con este factor suerte, el individuo se sacrificará al máximo, para no tener la mala suerte, ya que la conciencia ha registrado que todo viene desde el exterior. El exterior ha definido el individuo, y lo sigue definiendo.
El valor propio y esencial de un ser humano, no depende en absoluto de la suerte, sino de tu propio potencial. De los recursos internos que posee, y que, se han ido creando a lo largo de la vida. Pero estos recursos pueden estar en el inconsciente, mientras el individuo lucha internamente entre lo que es, y lo que cree ser.



Con estos registros en la conciencia, el individuo no ha salido aún del cajón del pasado. Sigue viviendo un pasado constante, a pesar, de que sea adulto y su edad biológica, este lejos de esa infancia. Pero no así su conciencia con el aprendizaje.

Se ha identificado el bien, no, como "lo bueno", sino, como como la realidad suprema a seguir, cuando esta obedece sólo, a una gajo o una parte religiosa antiquísima.  Muchas han sido las generaciones que han pasado por este tamiz, sin tener ningún derecho a opinar, a decidir sobre sus vidas, y mucho menos a ser ellos mismos. El castigo por salirse de la norma, ha sido ha siempre violento.
Pero para aceptar un castigo, primero hay que aceptar una culpa. Y es frecuente que en la sociedad, (todas), se practique el síndrome del culpable, (la culpa es tuya, de aquel, o del otro), y en peor de los casos es propia, algo ha debido hacer mal.
Y se ha identificado el mal, no, como " lo malo", sino, como la desobediencia a un patrón a seguir.







No hay comentarios:

Publicar un comentario